Frente a la política tradicional, aquella en la que los dirigentes políticos se dirigen, a través de los medios de comunicación de masas, a los ciudadanos, que se convierten así en meros receptores del mensaje, hay otra manera de relacionarse entre aquellos y éstos, la basada comunicación directa en la que mensajes y propuestas fluyen en ambas direcciones. Esta última forma de proceder recibe el nombre de Política 2.0 cuando se utilizan las redes sociales, los blogs… que aprovechan las ventajas que surgen de la extensión del uso de internet.
Sin embargo hay otras formas de preoceder, más tradicionales y menos empleadas, en las que ese acercamiento entre el político y el ciudadano acontece de manera directa, sin la intermediación de elementos electrónicos, cara a cara. Para ello el político debe abandonar, al menos temporalmente, las tribunas y los despachos, salir a la calle y juntarse con los ciudadanos a dialogar, a escucharlos y a compartir sus vivencias.
Esa manera de actuar no resulta frecuente en los políticos y por ello me ha sorprendido gratamente la iniciativa del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Valladolid, quien junto a la Ejecutiva municipal y a la Agrupación socialista Ribera de Castilla, ha dedicado todo una jornada a recorrer un barrio, e
n este caso La Rondilla, lo que ha permitido que Óscar Puente y el resto de concejales socialistas profundicen, de primera mano, en la situación de ese barrio a través de las impresiones transmitidas por los propios vecinos. El me rcado, escuelas, centros sociales… fueron escenario de esa provechosa relación interactiva entre los socialistas y muchas de las personas con las que se compartió ese día.
El modelo, lógicamente mejorable a partir de esta primera experiencia, va a ser, a buen seguro, repetido en otros puntos de la ciudad porque tanto Óscar Puente y los demás concejales socialistas como los vecinos de La Rondilla valoraron muy satisfactoriamente la experiencia.
Se ha emprendido un camino correcto que necesariamente dará buenos resultados. Y así lo creo porque como bien dice Juan Carlos Monedero en su libro “El gobierno de las palabras”: “recuperar la política es desterrar los monólogos y regresar a diálogos que den sentido a la vida”.
(Fotografía: Franca Velasco)